Presidencia de la Nación

Equinococsis quística


La equinococsis quística es una zoonosis parasitaria producida por el Plathemnito Cestode Echinococcus granulosus. Este parásito es transmitido al ser humano por el perro.

Tiene un ciclo vitral complejo en donde intervienen dos hospederos, el perro, el definitivo, que alberga en su intestino al gusano adulto hermafrodita de aproximadamente entre 3 a 7 mm de longitud y que puede permanecer en el perro alrededor de 4 años antes de ser expulsado porque ha muerto. El individuo adulto consta de tres segmentos o proglótides y una cabeza o escólex que tiene cuatro ganchos con los cuales se aferra a la pared intestinal. El último proglótide es el útero donde alberga los embriones, aproximadamente 500 embriones infectivos por cada individuo, resistentes a la temperatura ambiental, que son depositados con la materia fecal del perro en el ambiente.

Es importante destacar que el perro no padece de ningún síntoma que dé cuenta de la presencia del parásito. Una vez depositados los huevos en el suelo o los que quedan depositados en el pelo del perro, estos son ingeridos por los hospederos intermediarios.

Los hospederos intermediarios son los animales ungulados: ovinos, bovinos, camélidos, porcinos y caprinos y accidentalmente serían los humanos y el gato doméstico, accidentales porque interrumpen el ciclo de transmisión. En el hospedero intermediario la oncósfera o embrión fértil es activado por las enzimas digestivas y su capa externa formada por queratina es disuelta. El embrión penetra en el organismo y se instala en la primera barrera del sistema retículo endotelial (barreras físicas e inmunológicas de los organismos: hígado, pulmón, riñón) en el hígado, tomando forma redondeada se instala en la proximidad y en contacto del órgano generando una reacción inmunológica inespecífica y específica que enquista el parásito.

Es así como el parásito posee dos membranas propias, de afuera hacia adentro, una membrana externa acelular decorada con glicoproteínas, en contacto con el hospedero y una membrana interna celular, donde se forman embriones infectivos en forma asexuada por brotación, que son depositados junto con células sueltas y residuos, en el líquido que forma el quiste en su cavidad. La membrana más exterior no es parasitaria, está compuesta por tejido reaccional del hospedero.

La faena de los animales de granja ungulados infectados y la alimentación de los perros con las vísceras crudas con quistes, provenientes de estos animales, cierra el ciclo peridomiciliario de la equinococosis quística.

Las principales causas de infección en humanos son por el contacto estrecho con los perros, la falta de aseo de las manos y la ingesta de verduras crudas o aguas no potables que están contaminadas por las endosferas liberadas por los perros.

En nuestro país es una enfermedad endémica muy diseminada de notificación obligatoria tipo B, que tiene menor prevalencia en las zonas áridas. El costo económico es alto, las pérdidas por la mala calidad de los cueros de los animales faenados y la pérdida de proteínas, por la presencia de vísceras infectadas, asciende a USD 300 millones. En zonas endémicas la prevalencia en humanos es de 50/100 mil hasta 5-10% de la población en zonas hiperendémicas y causa una pérdida de años útiles (AVAD) de 81 mil y una letalidad de 2,9%.

En general, las personas se infectan en la infancia y la enfermedad se manifiesta tres décadas después, el quiste parasitario crece a razón de 5 cm por año. El tratamiento en el humano es antiparasitario, albendazol, y cirugía, dependiendo de la localización, el estadio parasitario (más o menos vital, de acuerdo a la imagen ecográfica) y sus complicaciones. El diagnóstico es la ecografía abdominal, que se utiliza como catastro poblacional y la serología en segunda línea. En general la ecografía es abdominal porque el 80% de los quistes tiene su ubicación primaria en hígado, pero el quiste parasitario puede ubicarse y diseminarse a cualquier órgano, como pulmón en un 15% de los casos, pelvis, hueso, cerebro etc. que no se detectan en estos catastros.

La serología que se realiza con material parasitario ex vivo tiene muchos falsos negativos y positivos careciendo de valor predictivo. La prevención de la infección es el mejor tratamiento, educando a los pequeños productores sobre los riesgos de la faena domiciliaria y la necesidad de higiene de las manos, desparasitación de los perros cada 6 meses y la aplicación de la vacuna EG95 en ganado bovino, que es obligatoria en algunos países como Chile.

Proyectos de investigación del INP en equinococosis quística

En nuestra institución se están desarrollando, en colaboración con otras instituciones, proyectos de investigación sobre nuevos marcadores que puedan ser útiles para catastros poblacionales y que posean valor predictivo. Para este desarrollo utilizamos métodos de cultivo de parásito, bioinformática y biología molecular.

Otro proyecto está relacionado con la prevención de la infección parasitaria estudiando si la asociación del antiparasitario en perros con otros compuestos puede disminuir la viabilidad de las ocnósferas, porque los antiparasitarios tienen poca o nada de acción sobre la viabilidad de los embriones de parásito, solamente expulsan el parásito del intestino y luego esta materia fecal tiene que ser enterrada a varios metros de profundidad para que la erosión de los suelos no la ponga en contacto con el hospedero intermediario.

Un tercer proyecto está relacionado con la biología parasitaria y sus moléculas para entender y aplicar estos conocimientos al tratamiento o prevención de la infección en humanos y otras patologías.

Activar: 
0
Template: 
caritas3
Scroll hacia arriba