SENASA actualiza controles para vacunas e insumos veterinarios
Se busca promover la libre competencia, agilizar trámites y reducir costos
Con el objetivo de reducir costos en el sector agropecuario, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) continúa abriendo el mercado para vacunas e insumos veterinarios. A través de la Resolución 749/2025, publicada hoy en Boletín Oficial, se actualizó la normativa sobre la producción y control de vacunas contra la fiebre aftosa. La medida modifica la Resolución 609/2017 e incorpora un artículo que exceptúa a los antígenos y vacunas contra esta enfermedad de ciertos requisitos, siempre que estén dentro del sistema de autorización por equivalencia ya establecido en resoluciones anteriores.
Con este cambio, se busca armonizar los procedimientos de control y autorización de productos veterinarios, fomentando la libre competencia y el comercio sin afectar el estatus sanitario de la Argentina.
En simultáneo, se aprobó la Resolución 750/2025, que incorpora un cambio clave al régimen de autorización por equivalencia de productos veterinarios. A partir de ahora, los laboratorios que registren sus productos bajo este sistema podrán realizar el control oficial de las series comerciales en el país de origen, siempre que cumplan con estándares internacionales reconocidos que aseguren la calidad y el estatus sanitario.
Con esta medida, el organismo busca simplificar procesos, reducir burocracia y facilitar el libre comercio, al tiempo que mantiene los controles necesarios para garantizar la sanidad animal y la inocuidad de los productos.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger destacó: “En el caso de la vacuna aftosa, la necesidad del cambio era imperiosa porque al arranque del proceso el más importante proveedor local vendía la vacuna en Argentina a cuatro veces lo que la cobraba en Paraguay (afortunadamente desde ese arranque los precios han convergido sustancialmente)”.
“Para darnos una idea de lo que estamos hablando, los ahorros para los productores si pudiéramos acomodar la oferta local a los valores de Paraguay, sería de unos 100 millones de dólares anuales (que como consumidores sería lo que ahorraríamos anualmente en el costo de la carne)”, agregó.