Cómo afecta la degradación de los mallines al microbioma del suelo
En un estudio realizado por el INTA Santa Cruz se demuestra que la degradación en los mallines australes afecta el microbioma del suelo, reduce la actividad microbiana y disminuye significativamente la capacidad de secuestro de carbono. Los resultados resaltan que un manejo adecuado del pastoreo permite conservar la cobertura vegetal, los nutrientes del suelo y la productividad forrajera, contribuyendo a la sostenibilidad de la ganadería ovina patagónica.
Se publicó el trabajo “Degradación del microbioma del suelo y la dinámica del carbono en respuesta al sobrepastoreo en los humedales australes”. El estudio evaluó los atributos microbianos del suelo y la dinámica del carbono en 18 sitios de mallines con diferentes grados de degradación por pastoreo (leve, moderada y severa) a lo largo de un gradiente climático regional al Sur de Santa Cruz.
Este estudio demuestra que la degradación de los humedales inducida por el pastoreo afecta la función microbiana del suelo y el potencial de secuestro de carbono.
Entre los principales resultados del trabajo se puede destacar que el microbioma del suelo es sensible a la degradación del ambiente y actuaría como un indicador temprano. “Las variables microbianas (biomasa microbiana, respiración basal, e índices de eficiencia metabólica) responden de manera temprana y marcada al aumento de la degradación, incluso antes que otros indicadores de suelo, relacionados con la física y química. Esto destaca a los microorganismos del suelo como bioindicadores tempranos de la pérdida de capacidad funcional del suelo”, explicó el Investigador de la EEA Santa Cruz, Dr. Santiago Toledo, uno de los autores del trabajo.
En el caso de los mallines, afirmó que en condiciones muy degradadas por altas cargas ganaderas “se pierde cerca del 50 y 70% de la biomasa y actividad de los microorganismos, mientras que los mallines menos degradados mantienen una condición más prístina, con pocas alteraciones, lo que abre la posibilidad de pensar tipos de manejos que permitan conservar los pastizales y todo su entorno de microorganismos del suelo”, subrayo Toledo.

El trabajo también demostró, que los mallines sometidos a pastoreo ligero mantienen mayores reservas de carbono orgánico del suelo (COS) y la posibilidad de eliminar de la atmosfera una mayor cantidad de dióxido de carbono (CO₂), con valores que fueron 3 veces mayor en humedales ligeramente degradados (8,6 COS y 31,7 CO₂ kg m−2) en comparación con los mallines severamente degradados (2,7 COS y 10,1 CO₂ kg m−2), respectivamente. Esto evidencia que, la mayor degradación de los mallines altera la capacidad funcional de los microorganismos del suelo, lo que afecta consecuentemente la captura de carbono en estos ecosistemas.
Mantener la cobertura vegetal y el carbono orgánico del suelo resulta esencial para preservar la integridad funcional de estos ecosistemas, claves para que la ganadería extensiva ovina Patagónica sea sostenible. En este sentido, el investigador expresó que “los resultados refuerzan la necesidad de pensar en herramientas de manejo del pastoreo que preserve la función microbiana del suelo”.
“Las variables microbianas del suelo demostraron ser indicadores sensibles del estado de conservación del ecosistema, además de tener una relación estrecha con los niveles de nutrientes, mallines con menor degradación (leve o moderada), presentaron mayores contenidos de nutrientes del suelo, lo que se traduce en pastizales con mayor oferta forrajera, lo que pone de relieve el potencial de estos ambientes si se gestionan adecuadamente.

El uso de enfoques integradores que consideren tanto los componentes aéreos (vegetación de los pastizales) como subterráneos (variables de suelo fisicoquímicas y biológicas) será clave para preservar la productividad y la resiliencia de los humedales “mallines Patagónicos” frente a las presiones de uso del suelo y del cambio climático”, agregó.
Toledo mencionó que, “la integración de estrategias de pastoreo adaptativo, como el pastoreo rotativo, los períodos de descanso y los ajustes en la carga ganadera, podría ayudar a conciliar los objetivos productivos y ecológicos en nuestros ambientes. Finalmente, dado la importancia de estos humedales australes dichos procesos también pueden afectar los regímenes hidrológicos y la biodiversidad, con implicaciones más amplias para los servicios ecosistémicos escala regional”.

La importancia de los microorganismos del suelo
Ante la consulta inicial sobre por qué es importante conocer los microorganismos del suelo, Toledo explicó que muchas veces, al estudiar los pastizales y producción vegetal, se pone el foco únicamente en el crecimiento de las plantas y se olvida que “el crecimiento de las plantas es producto del trabajo que hacen estos microorganismos de suelo”.
Estos cumplen funciones clave al poner a disposición de las plantas nutrientes y agua que absorben a través de las raíces, debido a que los microorganismos ayudan a mejorar las propiedades del suelo y por lo tanto la capacidad de ese suelo para poner brindar a las plantas esos recursos indispensables para su crecimiento.
Estos procesos ocurren en todos los ecosistemas y ambientes tanto en mallines, pastizales como en bosques, de ñire o lenga que hemos estudiado aquí en Patagonia. A estos se suma la existencia de hongos asociados a las raíces, llamadas micorrizas que ayudan a absorber nutrientes y agua, y que la asociación simbiótica entre plantas y estos microorganismos contribuye a soportar diferentes tipos de estrés bióticos a abióticos, reducir enfermedades y favorecer el crecimiento.
Consultado sobre la posibilidad de inocular con microorganismos al suelo, Toledo indicó que “a gran escala es un desafío todavía”. Comentó que actualmente existen inoculantes microbianos (rizobios) para especies forrajeras que favorecen el crecimiento de las plantas”.
La publicación se encuentra disponible en el repositorio INTA Digital:
https://repositorio.inta.gob.ar/handle/20.500.12123/24437
Los autores del trabajo Degradation of soil microbiome and carbon dynamics in response to overgrazing in Austral wetland ecosystems son Toledo, S., Diaz, B. G., Duarte-Guardia, S., Peri, P. L. (2025).