NMEM por la Democracia. Crónica de un debate urgente: cómo se redistribuyen los cuidados para organizar la vida social
La cuarta edición de Nosotras Movemos el Mundo (NMEM), la política cultural llevada adelante por el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación (MMGyD) junto al Ministerio de Cultura tuvo como objetivo el objetivo reflexionar sobre las conquistas logradas en estos 40 años de democracia ininterrumpida en Argentina y debatir sobre los desafíos que todavía existen para consolidarla con más participación, más igualdad de derechos y más federalismo. Cientos de personas se congregaron para debatir y compartir sus experiencias e iniciativas en foros, charlas y eventos que se desarrollaron en la Ciudad de Buenos Aires, La Rioja, La Pampa, Santa Cruz y Santiago del Estero. Una de las temáticas centrales en los debates e intercambios fue la redistribución social de los cuidados para la inserción de las mujeres y LGTBI+ en el mundo laboral.
En Argentina como en todo el mundo, las mujeres son más pobres que los varones. Si bien en estos últimos dos años la recuperación económica alcanzó índices récord en materia de empleo y de actividad para las mujeres, las desigualdades persisten y se traducen en la feminización de la pobreza. Como respuesta, es necesario que el Estado y el sector privado, conjunto con la sociedad civil, articulen esfuerzos para avanzar hacia una distribución más equitativa de los cuidados.
¿Y si no cuidaran las mujeres y LGBTI+?
En Nosotras Movemos el Mundo por la Democracia se oyeron las voces de aquellas que faltan o llegan tarde a sus trabajos por asistir a una reunión en la escuela o llevar al hospital a sus hijos e hijas; quienes ayudan con los deberes, limpian y cocinan; quienes cuidan a sus madres, padres y familiares mayores; quienes acompañan a personas con discapacidad; quienes pasan horas cocinando día a día en un comedor comunitario o merendero para que a otras personas no les falte un plato de comida; aquellas que se ven expulsadas del mercado laboral cuando quedan al cuidado de seres queridos.
En el Centro Cultural Kirchner, la secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad del MMGyD, Paulina Calderón, participó como panelista en el Foro "Redistribuir los cuidados para fomentar el empleo y la independencia económica de mujeres y LGBTI+". "No tenemos que olvidar cuál es el sentido de cuidarnos, porque estamos hablando de la supervivencia de la propia especie, de la sostenibilidad de la vida", comenzó. La funcionaria sostuvo que la pandemia puso en escena el trabajo que implican los cuidados y destacó las respuestas que el MMGyD puso en práctica frente a esta demanda: "Este ministerio puso el cuidado en la agenda política y en la agenda feminista e hizo un gran trabajo con acciones como el Programa Registradas, el Mapa Federal del Cuidado y el proyecto de ley Cuidar en Igualdad, entre otras". Para finalizar, señaló que "tenemos muchos debates y trabajo por delante junto a los organismos del sector público, junto al sector privado, a los sindicatos, a las organizaciones sociales y todos aquellos que se comprometan por una sociedad que cuide en igualdad".
Según la última Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (2021), las mujeres dedican en promedio más de 6 horas diarias a tareas de cuidado no remuneradas, el doble con respecto a los varones. Son horas que no pueden destinar a formarse, a desempeñar un empleo formal –con derechos laborales-, realizar actividades recreativas o participar en política, si así lo desean.
“Redistribuir los cuidados es redistribuir la riqueza, y discutirlo implica un costo político", fue una de las frases que resonaron en el Salón de Honor. De esta premisa partió el compromiso de las presentes, en su mayoría mujeres vinculadas al mundo laboral y sindical, para la difusión de derechos como el previsto por el artículo 179 de la Ley de Contrato de Trabajo que entrará en vigencia el próximo 23 de marzo. Esta norma prevé la creación de espacios de cuidado para niñas y niños de entre 45 días y tres años en los ámbitos laborales que empleen de 100 personas en adelante. De lo contrario, la parte empleadora deberá reintegrar el costo del servicio particular.
La reglamentación del artículo 179 atiende una realidad concreta: según la estimación del MMGyD en base a los datos arrojados por el INDEC y el Ministerio de Educación, la infraestructura de cuidados para infancias de hasta tres años resulta deficitaria. Esta situación motiva que la mitad de las mujeres con hijas e hijos de esa edad se vean excluidas del mercado laboral; por lo tanto, que no cuenten con ingresos propios. En muchos casos, para insertarse laboralmente, estas mujeres dejan a los menores a cargo de otra mujer que no recibe un salario por hacerlo: una abuela, una vecina, una tía, hermanas o hermanos mayores. Durante el foro se destacó la necesidad de visibilizar y trabajar para la sanción del proyecto de ley Cuidar en Igualdad, enviado al Congreso de la Nación en mayo del año pasado. Elaborado de forma participativa y federal, propone licencias igualitarias para la persona gestante y su pareja, como así también la creación de un sistema integral de cuidados que reconozca económicamente el trabajo de cuidar y –a su vez- lo distribuya de una manera más equitativa hacia dentro de las familias.
Entre las propuestas del evento estuvo la presentación del libro Relatos Federales de Cuidados, editado por el sello Mingéneros en el marco de la Campaña Nacional “Cuidar en Igualdad”. Contó con la participación de Morena García y Juan Solá quienes compartieron con el público dos relatos de su autoría. Se trata de siete cuentos que se ven atravesados por el cuidado en diferentes comunidades y escenarios: el de una travesti que acompaña a su compañera hasta la muerte, como narra García en El papel blanco; o una abuela que se niega a quedar al cuidado de sus nietos, como plantea Un mal momento, de Solá.
Cuidar es un trabajo
“Nosotras movemos la economía” se tituló la charla que estuvo a cargo de la economista feminista Mercedes D’Alessandro; la consultora de Comunicación Política Julieta Waisgold; y la secretaria de Organización del Movimiento Evita, Cecilia Barros. El nombre del encuentro, al que asistió la ministra Ayelén Mazzina, es literal: el trabajo de cuidado no remunerado representa el 15,9 % del PBI y supera a los dos sectores predominantes de la economía, que son la industria (13,2 %) y el comercio (13%). Las panelistas expusieron acerca de los índices de empleo de las mujeres en Argentina que, aunque alcanzaron cifras récord en 2022, siguen estando en condiciones de desigualdad respecto a los varones. Además, se planteó el rol que desempeña la economía popular, en el que las mujeres representan el 56 % del universo de 7 millones de personas que la integran en todo el país. A través del empleo informal, de trabajo cooperativo o de medio tiempo, logran sostener los cuidados en sus hogares mientras generan unos magros ingresos y acumulan años sin aportes previsionales.
El debate se profundizó en el encuentro protagonizado por La Garganta Poderosa, que junto a más de 100 personas gritó sobre la triple jornada laboral de las cocineras comunitarias. Frente a una Sala Federal colmada, con las experiencias en primera persona de Nelly y Ramona y con los aportes de la filósofa Diana Maffía, la organización convocó a movilizar por el reconocimiento salarial de las cocineras comunitarias en este Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras. Hay más de 70.000 mujeres y LGBTI+ que no sólo cuidan a sus familias y hogares, sino que también garantizan el alimento diario de millones de personas que acuden a los más de 5.600 comedores comunitarios que hay en el territorio nacional. Aun cuando se hace desde el amor, cuidar lleva tiempo. “¿Qué pasaría si todas las personas se preocuparan sólo por sí mismas? Necesitamos producir amor social para vivir en comunidad”, planteó Maffía. Y la actividad de estas trabajadoras es una muestra cabal de este amor, tan imprescindible como un plato de comida y como una taza de leche.
Coty tiene 34 años y fue la única mujer en el curso que la formó como directora técnica (DT) de fútbol. Su mamá la crió en soledad junto con sus hermanos. Ellos, por su parte, la cuidaban mientras jugaban en la cancha del barrio. Así, Coty llegó a La Nuestra, el equipo feminista del barrio Padre Mugica (ex Villa 31) y también a dar testimonio en la charla “Me paro en la cancha como en la vida”, junto a sus compañeras de equipo y a Mónica Santino, la DT y referenta del espacio. Durante la actividad, a la que también concurrió la ministra Mazzina, las futbolistas destacaron que la cancha se constituyó como su lugar de encuentro, de resistencia y de goce, en donde se permiten dejar todas las cargas por fuera de las líneas de cal. Coty también integra La Poderosa y forma parte de un grupo de vecinas que, día a día, cocinan y reparten viandas para quienes se encuentran en situación de calle.
Una deuda de la democracia
La dimensión del trabajo comunitario también tuvo protagonismo en "¿Qué pedimos este 8M?" a cargo de la vocera del Frente Popular Darío Santillán y secretaria adjunta de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), Dina Sánchez; la diputada Nacional María Rosa Martínez y la socióloga e investigadora Eleonor Faur. Entre otros aspectos, las disertantes plantearon que este 8 de marzo el eje debe estar en la no naturalización de la violencia política y simbólica contra las mujeres; en la necesidad de un Poder Judicial democrático y con perspectiva de género y diversidad; en medios de comunicación capacitados también en dicha mirada; y, por supuesto, la (re) distribución de los cuidados junto con el reconocimiento económico para el ámbito comunitario, entre otros aspectos.
Con el correr de sus ediciones, Nosotras Movemos el Mundo se erigió como un espacio de encuentro, formación, reflexión y construcción en torno a las demandas de quienes pretenden vivir en una sociedad con más igualdad, donde la identidad de género no condicione el acceso a derechos. Nosotras movemos el mundo es una política cultural que busca, tender puentes entre el Estado y la sociedad civil para construir de manera articulada propuestas que transformen la Argentina en un país con mayor igualdad.