Procuraduría
Ocupa el sector norte de lo que hoy se conoce como “Manzana de las Luces”. El conjunto, cuyos planos se atribuyen al arquitecto jesuita Juan Bautista Prímoli, fue construido entre 1730 y 1780. Era la sede del Procurador Provincial de los jesuitas, encargado de administrar el comercio de las misiones del Guayrá, alojándose también aborígenes de las reducciones. Además de oficinas y depósitos para los productos en tránsito desde y hacia las Misiones, el conjunto tenía una escuela y una botica organizada por el médico irlandés Tomás Falkner SJ.

Expulsados los jesuitas, el conjunto fue ocupado por la Junta de Temporalidades (1767); el Tribunal del Protomedicato, que controlaba la práctica de la medicina (1780); la Imprenta de los Niños Expósitos (1783); la Universidad de Buenos Aires (1821); el Departamento de Ciencias Exactas y la Academia de Jurisprudencia. El conjunto está definido por un gran patio central, limitado en uno de sus lados por el muro testero del vecino templo de San Ignacio y bordeado por galerías con arcos de medio punto, sobre pilares de mampostería.

Estas, así como las dependencias, se caracterizan por sus techos de bóvedas de ladrillo, de cañón corrido y de crucería. Ya en el siglo XIX y funcionando en el edificio la Universidad de Buenos Aires, Charles H. Pellegrini rediseñó la fachada en estilo neoclásico; estaba planteada con un eje de simetría y poseía un excepcional equilibrio, perdido cuando parte del edificio fue cercenado para la apertura de la Diagonal Sur. Desde aquí se accede a la antigua red de túneles subterráneos construidos durante la época colonial, cuya función original no ha podido establecerse con certeza.
Residencias Jesuíticas
La presencia de la Compañía de Jesús en Hispanoamérica fue determinante, y la destacó respecto de todas las demás órdenes religiosas. Dedicados a la acción misionera y a la educación, fueron a la par innovadores en la
explotación de sus haciendas y propiedades. Durante los siglos XVII y XVIII supieron gestionar verdaderos emporios agro-industriales con métodos de gerencia que se adelantaron a los utilizados en la actualidad. La finalidad de las propiedades aquí presentadas era contribuir a sostener sus colegios, que, debido a una rigurosa concepción del voto de pobreza, eran gratuitos. Sin embargo, la riqueza de estos complejos y haciendas atrajo la ambición de la Corona y los particulares, y a la larga sería uno de los factores determinantes de la expulsión de la Orden del Imperio español en 1767.

Las cinco casas redituantes emplazadas en la “Manzana de las Luces” –de las que subsisten dos– fueron construidas por orden del virrey Juan José de Vértiz y Salcedo en 1783, y cumplían con el fin de generar fondos extra para la Orden. El proyecto y la construcción de las residencias estuvieron a cargo del arquitecto José Custodio de Sá y Faría. Dos años después, Vértiz dispuso que en los bajos de las casas fueran construidos más de treinta calabozos para alojar a los sublevados de Oruro. Con el tiempo, las casas fueron refuncionalizadas para diferentes instituciones públicas: el Archivo General, el Tribunal de Cuentas, la Biblioteca Pública, la Administración de la Vacuna, el Departamento de Escuelas, el Departamento Topográfico, el Banco de la Provincia de Buenos Aires, el Juzgado de Comercio, la Escribanía General de Gobierno, la Aduana de Buenos Aires, el diario “La Prensa”, el Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, la Academia Nacional de la Historia y las Facultades de Ciencias Exactas y de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires.
Sala de Representantes
La Provincia de Buenos Aires nació en 1820, al disolverse el poder central luego de la batalla de Cepeda. Un Cabildo Abierto reunido en la ciudad de Buenos Aires instituyó la Junta de Representantes de la Provincia, que inició sus sesiones en el Cabildo. En 1821 se encomendó al francés Próspero Catelin el proyecto de una Sala de Sesiones para la Junta. Fue construida sobre la estructura de una de las cinco casas redituantes de la hoy llamada “Manzana de las Luces”, hechas en terrenos que habían pertenecido al huerto de los jesuitas, instalados allí hasta la expulsión de la Orden en 1767 (ver página anterior). En la Sala de Sesiones, inaugurada el 1 de mayo de 1822, tuvo asiento la Legislatura Provincial (1822-1853).

Allí sesionaron el Congreso General Constituyente (1824 y 1827), el Congreso Nacional (1862 y 1864) y las Convenciones Provinciales de 1860 y 1870, y juraron como presidentes de la Nación Bernardino Rivadavia (1825) y Bartolomé Mitre (1862). Por decisión del Ejecutivo Provincial, la Sala de Representantes pasó a poder del Gobierno Nacional en 1884. En 1893, casi en ruinas, fue demolida y rehecha en su totalidad. Entre 1894 y 1931 fue sede del Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires. Posteriormente se la utilizó como Aula Magna de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, hasta 1972.
En 1981, sobre la base de investigaciones realizadas para determinar su conformación original, se efectuó su reconstrucción. La Sala está conformada en torno a tres órdenes
de hemiciclos escalonados, asiento de los Representantes, con un estrado sobreelevado al frente. Por detrás de las bancas de los Representantes, el semicírculo se cierra con un doble nivel de palcos. Actualmente funciona como auditorio del Complejo Histórico-Cultural Manzana de las Luces.
Ubicación:
Provincia: Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Dirección: Perú 222/72/94
Declaratoria: Decreto N° 1.479/1981
Categoría: Lugar Histórico Nacional